No.
Tengo que vivirlo dentro,
me lo tengo que soñar.
Quitar el color, el número,
el aliento todo fuego,
con que me quemó al decírmelo.
Convertir todo en acaso,
en azar puro, soñándolo.
Y asi, cuando se desdiga
de lo que entonces dijo,
no me morderá el dolor
de haber perdido una dicha
que yo tuve entre mis brazos,
igual que se tiene un cuerpo.
Creeré que fue soñado.
Que aquello, tan de verdad,
no tuvo cuerpo, ni nombre.
Que pierdo
una sombra, un sueño más.
(De la voz a ti debida)
Protestas por la muerte de un vecino dos días después de ser reducido con
pistolas táser en Santurtzi
-
El joven fallecido tras dispararle con una pistola táser en Santurtzi
estuvo «más de una hora tirado en el suelo». Algunos nos vendieron desde el
minuto ...
Hace 3 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario