CALENDARIO AZTECA

jueves, 23 de septiembre de 2010


Los retratos del Fayum son el sueño de cualquier historiador.

Son auténticas fotografías del pasado. Poder ver el rostro verdadero de personas que vivieron en un tiempo en el que la cámara de fotos no estaba ni mucho menos imaginada.

En concreto el retrato que he subido siempre me ha llamado mucho la atención, los ojos de este romano, parece que te están mirando directamente. Seguro que nunca imagino que su rostro estaría en un museo y que miles de personas vieran sus ojos casi dos mil años después de muerto.


En pocas ocasiones llegan hasta nosotros retratos sobretodo por ser la madera la base donde se realizaban, pero las características de la región egipcia hicieron que se sellasen y que se conservaran en perfecto estado. Como he dicho un sueño.

Qué historiador o arqueólogo no quiere ver el rostro del individuo que está estudiando, viendo sus ropajes, sus adornos, su fisonomía y sus ojos sobretodo su mirada. Un regalo de la casualidad que ojala se repita en más ocasiones.