CALENDARIO AZTECA

miércoles, 6 de junio de 2007


Bueno pues siguiendo con la excavación, este año será como el primero, voy allí, sí conociendo el lugar, pero sin nadie que respalde mi estancia allí, Sergio no irá, no sé para mi Tiermes iba asociada a él, aunque hubiera muchos más allí.
Mi primer año, fue duro, la primera vez que me iba a un lugar rodeada de desconocidos, pero sorprendentemente fueron una familia para mi, todos, mi barracón, "los secretos de barracón" conocí gente increíble, Mar y sus libros de japonés, Aixa, Virginia, Eli, Nuria, Sergio y mi niña Begoña, era un super barracón.
Pero yo estaba un poco chunguilla por esos tiempos y aún tenía mis momentos de soledad.
Y llegó el siguiente año, con el recuerdo del anterior volví, pero conmigo volvió Sergio, Nuria y alguno más, y me sentí en mi casa el primer día, disfrute de cada orumi, de cada conversación, pero aún así nos encerramos un pequeño grupo, Pablo, Sergio, Dani y yo, mis chicos, mis niños, todas las conversaciones en nuestro pequeño porche, todas las risas, las piedras...era feliz, estaba completamente feliz en un lugar extraño con gente extraña, cada pequeña excursión, cada botella de orumi en el barracón era suficiente, sin cobertura, sin periódicos, sin nada no sabia nada del mundo exterior, pero me daba igual, no quería irme.
Era el aire, la magia de ese sitio, la gente, mis niños, el amor....lo que fuera, pero no quería irme, pero llegó el día, muchos ya no estaban y yo debía de volver a la realidad. Fue un viaje duro, no quería ver gente, no quería saber nada, quería oír grillos por la noche y ducharme en medio del campo, para qué más??, no necesitaba nada, me bastaba lo poco que allí había.
Y ahora, pues otra vez llega el momento de partir a ese particular rincón, a ver que pasa, a ver a quien conozco, pero serán muchos los que no estarán, ya Pablo no gritará y Sergio no estará ahí siempre para reirnos un rato mientras sacudimos los colchones, mi barracón estará más vacío, y Dani no me tirara piedras ni discutirá conmigo, ni cogeremos el coche con bambino en el cassette a buscar fosiles marinos, os echaré de menos chicos, muchísimo, pero yo debo de volver, necesito respirar un poquito de ese aire para aguantar el resto del año en mi ciudad gris.
Tiermes se lleva en el corazón y el que más y el que menos tiene buenos recuerdos de allí, así que termestinos escribid algo que ya sé que muchos leéis estas chorradas que escribo, pero luego no contáis nada, sólo un saludo para los termestinos.