CALENDARIO AZTECA

miércoles, 6 de junio de 2007

CURIOSIDADES

El oro y el moro
Durante la Reconquista, varios caballeros apresaron al alcaide de Ronda, el moro Abdalá, y a su sobrino Hamet, pidiendo un importante rescate por ambos. Cobrado el dinero los cristianos sólo liberaron a Abdalá. Juan II de Castilla se enteró de ello y mandó traer a Hamet a la corte para después cobrar el oro. De ahí la frase "prometer el oro y el moro".

El arte del sultán
El artista veneciano Gentile Bellini trabajó en Constantinopla entre 1479 y 1481 para el sultán Mahomet II. Pintó muchas escenas eróticas, pero un día decidió plasmar en un lienzo la degollación de san Juan Bautista. El soberano le indicó que la cara de santo no estaba bien conseguida. Para demostrarlo mandó decapitar a un esclavo y reflejar así el terror que sienten las víctimas. Bellini le dio la razón y modificó el cuadro. Posiblemente ese acto tan brutal influyó en su decisión de irse de la corte.

Le mot de Cambronne
El general Pierre- Jacques Étienne Cambronne estuvo al frente de la guardia imperial francesa durante la batalla de Waterloo. Cuando el combate se giró en su contra, los ingleses le invitaron a rendirse con honor tras comprobar que había demostrado sobrado valor. Según la leyenda Cambronne respondió:"La guardia muere, pero no se rinde".
Pero Victor Hugo, que dedicó en Los Miserables un capítulo a la batalla, cree que Cambronne dijo algo más prosaico: "Merde!".
La anécdota se hizo tan famosa que en Francia se conoce este término como Le mot de Cambronne.

Pitágoras el Tirano
Pitágoras revolucionó las matemáticas, la geometría...y la ciudad de Crotona. Allí fundó una escuela filosófica muy severa que prohibia a sus miembros reír, comer habas y huevos o vestir libremente. Además, durante los cuatro primeros años de aprendizaje el maestro sólo se dirigía a sus alumnos mediante lecciones escritas. Los crotonenses acabaron tan hartos de los pitagóricos que los echaron a patadas.

Un gobernador sin ortografia
Cuando el político Francesc Pi i Margall era ministro de Gobernación recibió un comunicado de un gobernador provincial que decía así: "Tengo el honor de poner en conocimiento de Vuecencia, que hayer hubo un motín contra el recaudador de contribuciones, pero oy ya están calmados los ánimos". Pi i Margall, que además de político era un gran humanista y escritor, le contestó indignado: "Me permito advertir a Vuecencia que está ignorante en cuanto a la antigüedad de la hache. La hache no es de ayer, es de hoy".

Un genio malo con los números
El compositor alemán Ludwig van Beethoven despreciaba las matemáticas. Nunca se le dieron bien los números, pero sobre todo se le atragantaban las multiplicaciones, arte que no llegó a aprender en la escuela.
Cuando debía averiguar, por ejemplo, cuanto eran 7 por 12, el maestro escribía 7 veces 12 en columna y sumaba. Pero aún así se equivocaba.

Las extravagancias de un músico
El compositor francés Eric Satie fue un personaje muy excéntrico. Renunció al dinero y despreció hasta su muerte cualquier forma de consumo, vistiendo siempre trajes de pana. Detestaba los medios de transporte y siempre iba andando desde su casa, en los suburbios de Paris, hasta el barrio de Montmartre. Lo más curioso es que no permitió nunca que en su pequeña habitación entrara nadie más que él. Cuando murió y abrieron su cuarto descubrieron centenares de trajes de pana (llegaban hasta el techo) sin estrenar, comidos por la polilla.

Fuga diabólica
En 1389 una mujer en Lleida fue acusada de intentar escapar de prisión con ayuda del diablo.
El encantamiento consistía en dar la espalda a un crucifijo, pronunciar palabras mágicas y matar a unos murciélagos.
A los nueve días era necesario convertir en polvo los huesos de esos animales, mezclarlo con huevos y beberse el brebaje.
Aquella misma noche el diablo rescataría a la mujer. Pero otro preso que debía participar en la huida se negó, al considerar que el sistema disgustaría a Dios, y denunció a la interesada.

Parco en palabras
El presidente estadounidense Calvin Coolidge (1872-1933) despachaba la mayor parte de las preguntas con un sí o un no. Una vez le visitaron las damas de una junta para entregarle un pliego de peticiones. La presidenta de la misma le dijo que habia apostado una suma a que le haría pronunciar más de cuatro palabras. Coolidge respondió: "Ha perdido usted".

Con la comida no se juega
En el siglo XIV la ciudad de Barcelona imponía duras penas a aquellos que robaban o comerciaban fraudulentamente con los alimentos. A los que vendían carne de oveja sin una de las marcas oficiales que aseguraba su buen estado sanitario se les daba a elegir la amputación de una mano o un pie. Muchas veces estas operaciones las realizaban verdugos sin preparación y el resultado era la muerte del acusado.

Un esclavo de éxito
Musicus Scurranus fue uno de los esclavos más celebres de Roma. Perteneció al emperador Tibero y era un hombre culto y refinado. Lo más sorprendente es que él mismo tenía para su servicioi otros 16 esclavos. Su inscripción indica los cargos de cada uno de ellos- a excepción de uno-: un agente de negocios, un contable, tres secretarios, un médico, dos chambelanes, dos cocineros, dos sirvientes y tres esclavos más al cargo de oro, la plata y su ropa. ¡Y eso que la rey romana prohibía a un esclavo poseer nada!

Un bufón muy listo
Francisco I de Francia fue mecenas de artistas como Leonardo da Vinci, pero entre sus protegidos destacó un bufón llamado Triboulet.
En una ocasión, el cómico ofendió a un cortesano, que, molesto, lo amenazó de muerte. El bufón pidió ayuda al rey.
Francisco I le aseguró que si alguien le ponía una mano encima él lo ahorcaría una hora después, a lo que Triboulet respondió: "Señor, os agradecería que le hicierais ahorcar una hora antes".